„Člověk nemůže změnit svět a nezměnit přitom sebe“

— Stanislaw Lem1

«Technology at present is covert philosophy; the point is to make it openly philosophical»

— Philip Agre2

«HCI research is not about tomorrow’s interfaces or applications but about the original ideas, fundamental knowledge and practical tools that will inspire, inform and support the design of human-computer interactions in the next decades.»

— Roussel3

„Nekompromisní technokrat Buckminster Fuller ohrnoval nos nad tím typem funkcionalismu, který se omezoval na vzhled kuchyňských kohoutků a neprojevoval špetku zájmu o potrubí, na němž byl rozvod vody závislý“

— Sudjic4

La serie que sigue es mi trabajo de fin de máster, HCI poscognitivista: ver la interfaz como relación sociotécnica, defendido en 2018 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Carolina (Estudios de Nuevos Medios). Esta es una traducción del checo; las citas de publicaciones checas se dejan en checo, con su traducción en la nota. El texto checo no tiene más cambios que la corrección de erratas y errores gramaticales evidentes; el trabajo completo está en el repositorio de la Universidad Carolina.

Prefacio

Elegí el tema de este trabajo porque, en el siglo XXI, en la era de la información, considero que la interacción persona-ordenador (Human-Computer Interaction, HCI), en conjunción con la filosofía de la técnica y la teoría de los nuevos medios, es un campo relevante que puede decir mucho a las humanidades sobre la relación entre el ser humano y la tecnología. Para que esto sea posible, es necesario mirar la HCI también más allá del paradigma dominante del cognitivismo.

Dado que, a mis ojos, en la actualidad un análisis «poscognitivista» de la HCI no se ha elaborado todavía de manera satisfactoria en lengua checa, fue necesario recurrir exclusivamente a la literatura extranjera.

Tal como establecía la asignación del tema, la metodología del trabajo fue un análisis teórico-filosófico de fuentes seleccionadas de la HCI, de la filosofía en general, de la filosofía de la técnica o de la teoría de los nuevos medios. En el trabajo utilizo el estilo de citación ČSN ISO 690.

En la introducción esbozo por qué, en el mundo contemporáneo de la información y en la era de las redes, es necesario reconceptualizar el campo de la HCI alejándolo del paradigma del cognitivismo.

En el capítulo Análisis de la HCI presento tanto la historia convencional como la no convencional de la HCI y subrayo que los primeros pioneros de la HCI entendían el desarrollo y el diseño de la tecnología como un modo de aumentar el intelecto humano y nuestras habilidades cognitivas. Con ayuda de la obra del teórico Paul Dourish analizo la historia y la teoría de la interacción y de la interfaz.

En el capítulo Cognitivismo y cognición en la HCI defino conceptos importantes que proceden de la ciencia cognitiva y describo la influencia histórica y actual de las ciencias cognitivas y del paradigma del cognitivismo sobre la HCI.

En el capítulo HCI poscognitivista desarrollo el análisis de la HCI, de la interacción y de la interfaz sobre el trasfondo de la fenomenología, la posfenomenología y las teorías de la cognición extendida y distribuida.

En el capítulo Análisis de las teorías de los nuevos medios analizo la influencia de la tecnología y el papel de la interfaz desde la perspectiva de teóricos seleccionados de los nuevos medios.

En el último capítulo, La interfaz como relación sociotécnica, resumo y sintetizo cómo el análisis de las fuentes seleccionadas realizado hasta ese punto es relevante para el análisis de la interfaz como relación sociotécnica. Introduzco aquí nuevos conceptos para analizar la interfaz, entre los que figuran la extensión interfacial y la reducción interfacial. Por último, menciono por qué creo que la HCI debería ser parte integral de las «ciencias del hombre», es decir, de las humanidades.

Introducción

En la actualidad considero que la interacción persona-ordenador (HCI) es uno de los campos más fascinantes e intelectualmente estimulantes de cuantos se ocupan de la relación entre el ser humano y la tecnología. Si miramos a nuestro alrededor, no es difícil entender mi entusiasmo. La tecnología se ha convertido hace ya mucho en una parte indispensable de nuestras vidas. Para todos los que perciben la tecnología ante todo como una fuerza antagónica que hay que superar o a la que, por el contrario, hay que renunciar para volver a una «vida natural» paradisíaca e inmaculada, tengo malas noticias. En lo que respecta al uso de la tecnología, siempre hemos sido modernos en el sentido de que la tecnología ha formado parte desde tiempos inmemoriales de nuestras vidas, de nuestra cultura, de nuestras comunidades e incluso de nuestra cognición. Las dicotomías entre tecnología y sociedad, entre lo artificial y lo humano, siguen siendo, es cierto, divisiones analíticas útiles, pero en el caso de dichas divisiones se trata de una idea falsa de la relación que tenemos con nuestras creaciones tecnológicas. Los determinismos tecnológico y sociocultural, que representan los extremos opuestos de un mismo espectro de relaciones del ser humano con la tecnología, deberían acabar en el basurero de la historia intelectual, pues la tecnología y la sociedad son dos caras de la misma moneda, íntimas e inseparables. Nuestras vidas están mediadas tecnológicamente y la tecnología transforma literalmente lo que significa ser humano. Pero la tecnología no surge en el vacío: siempre está inserta en un contexto de influencias sociales, culturales, históricas y, por último, pero no menos importante, económicas.

Parece, por tanto, necesario que las disciplinas tradicionales que estudian las comunidades humanas, como la sociología y la antropología, empiecen a tener en cuenta los efectos y la influencia de las tecnologías y de los nuevos medios. Pero lo mismo vale para la ingeniería, el diseño y la filosofía de la técnica, que por la misma razón deben reconocer que no es posible analizar y crear tecnología sin conocer los aspectos sociales, culturales y otros aspectos contextuales de cómo la usamos realmente. La tecnología y los usuarios humanos interactúan entre sí, y un estudio empírico más informado filosóficamente de esta interacción, de esta influencia y constitución mutuas, es precisamente el espacio al que el campo de la HCI puede y debería dedicarse.

Al fin y al cabo, lo lleva en su ADN. De las muchas definiciones posibles de la HCI se desprende que se trata de una ciencia sociotecnológica interdisciplinar que estudia la interacción entre el ser humano y la tecnología y abarca toda una serie de disciplinas: ciencias de la computación, ciencias de la información, ergonomía, arte, diseño, psicología cognitiva, lingüística, sociología, filosofía, antropología, fisiología, inteligencia artificial, ingeniería, ciencia cognitiva, ética, estética, etc.5 La visión original de la HCI era establecer un campo que aplicara los conocimientos de las ciencias cognitivas tradicionales, centradas en el individuo, al diseño, la evaluación y las pruebas de sistemas de información6,7 y a la creación de una interfaz de usuario usable y accesible, o interface8. Esas son la visión y la práctica de la HCI que, en el contexto checo, sobre todo en las ciencias de la información, la informática y la teoría de los medios, han permanecido en una forma relativamente inalterada hasta hoy.

En este trabajo, sin embargo, quiero señalar las raíces olvidadas de las ideas radicales de los primeros pioneros de la HCI, a quienes interesaba unánimemente el modo en que la interacción con los ordenadores puede aumentar nuestro intelecto y nuestras habilidades cognitivas para hacer frente a la creciente complejidad de la información en nuestras vidas. El genio de estas figuras del panteón de los primeros expertos de la prehistoria de la HCI residía en que anticiparon nuevos conocimientos de la investigación y las teorías actuales de las ciencias cognitivas y de la filosofía. Estas se definen frente al paradigma del cognitivismo, dominante durante largo tiempo, y frente a su visión de la cognición humana a través de la metáfora del ordenador: representaciones simbólicas internas, reglas fijas y los dualismos cartesianos cuerpo-mente o sujeto-objeto, que el cognitivismo asumió implícitamente como pilares de la metafísica del pensamiento occidental.

En la literatura de la HCI, de la filosofía de la mente y de las ciencias cognitivas, de las nuevas teorías que superan el cognitivismo se habla como de teorías poscognitivistas, entre las cuales, siguiendo a los teóricos elegidos, incluyo en este trabajo los enfoques influidos por la fenomenología y las teorías de la cognición extendida y distribuida. Las teorías poscognitivistas señalan la interconexión fundamental del pensamiento y la acción, del cuerpo humano, de la tecnología y del entorno que nos rodea. Esta interconexión no es una conquista de la modernidad ni de la actual sociedad de la información, sino el estado natural de nuestra cognición y de nuestro ser.

Es precisamente el inesperado descubrimiento del papel que el entorno y los artefactos tecnológicos desempeñan en nuestra cognición lo que convierte al poscognitivismo en el socio ideal de la HCI, que tiene que hacer frente al nuevo papel de la tecnología y a su diseño. En la actual sociedad de la información, mediada tecnológicamente, las tecnologías de la información han salido de los laboratorios especializados y del entorno estático del escritorio y han pasado a ser parte integral de nuestras vidas, como anuncian los nuevos enfoques del internet de las cosas o de la computación ubicua. Además de su evidente superficie visual, auditiva o táctil, la tecnología adquiere una profundidad del trasfondo cada vez mayor: la de infraestructuras menos visibles y la de capas de relaciones culturales y sociales y de aspectos contextuales.

Siguiendo el giro del teórico canadiense Marshall McLuhan en la teoría de los medios hacia el medio mismo, sus efectos en la sociedad y las extensiones de nuestras capacidades y de nuestra percepción, intento mostrar en este trabajo, con ayuda de la fenomenología hermenéutica de Heidegger, de la posfenomenología en la filosofía de la técnica, de las teorías de la cognición extendida y distribuida y de teóricos seleccionados de los nuevos medios, que la HCI y el diseño de tecnologías no pueden privilegiar la superficie de las tecnologías y de los medios a costa de la profundidad del trasfondo, porque es precisamente esa profundidad la que hace posibles las tecnologías y los medios. En este trabajo, por tanto, es precisamente la interfaz la que se convierte en el punto de contacto entre la profundidad y la superficie, pero también en la relación entre la capa sociocultural y la capa técnica de las tecnologías. No es posible mirar la tecnología como un conjunto de objetos fijos, sino más bien como un espacio de potencialidades que se concretan, se materializan y median dichas relaciones durante la interacción en la «interfaz» entre la profundidad y la superficie, entre la capa sociocultural y la técnica, es decir, en la interfaz de la tecnología.

La profundidad y la complejidad del trasfondo de estas relaciones no nos son directamente accesibles en el plano perceptivo-fenomenológico. Argumentaré que el acceso a esta profundidad del trasfondo de las tecnologías solo es posible de manera mediada, a través de la interfaz, que se convierte tanto en medio como en mapa cognitivo, pues posibilita el contacto y la interacción entre dos o más partes por lo demás incompatibles y, específicamente para el usuario humano, reduce la complejidad a affordances accesibles que permiten controlar el ensamblaje sociotécnico. Según este trabajo, la interfaz media a través de dos funciones principales, para las cuales, por razones de economía, he introducido los nuevos términos auxiliares reducción interfacial y extensión interfacial9.

La HCI poscognitivista, junto con la teoría de los nuevos medios y la filosofía de la técnica, ofrece argumentos suficientes para que podamos actualizar nuestra mirada sobre la tecnología y su interfaz. La tecnología no es un sirviente pasivo que satisface las necesidades puramente instrumentales de sus amos. Es cierto que la tecnología no determina la sociedad, pero tiene el poder de cambiarla, al igual que nuestro pensamiento y nuestra acción. Además del aspecto material de la tecnología en sí, son también los diseñadores quienes siembran en la tecnología las semillas del potencial de cómo puede activarse este poder, un potencial que en este trabajo designo con el término de Ihde multiestabilidad. La tecnología está en interacción con el ser humano y da forma activamente a la sociedad y a nuestro pensamiento, de un modo que Ihde denominó la no neutralidad de la tecnología. El diseño de la interfaz de la tecnología no solo tiene que hacer frente a la complejidad de la profundidad del trasfondo de la tecnología, sino también a las cuestiones éticas de cómo la tecnología, de manera planificada o no planificada, influye en los individuos y en la sociedad entera.

Ya en 2005, el investigador checo de HCI Jan Brejcha10 insistía en que era necesario dejar entrar en la HCI y en el diseño (de interacción) de tecnologías también a expertas y expertos de las humanidades y de las ciencias sociales, capaces de informar sobre el contexto más amplio de la tecnología. Hoy, sin embargo, podemos plantearnos la siguiente pregunta: si la HCI y el diseño de tecnologías necesitaban antes, con toda razón, las humanidades y las ciencias sociales para estar informados sobre los aspectos humanos de la interacción, ¿no ocurre hoy que son estas ciencias las que ahora necesitan la HCI y el diseño? Si antes las humanidades y las ciencias sociales ofrecían una imagen sintetizada de la sociedad y formaban la opinión pública, ¿no surge en la sociedad de la información, mediada tecnológicamente, la necesidad de un nuevo «arte liberal» que cumpla las mismas funciones, completadas con la perspectiva de las tecnologías? En mi opinión, deberíamos buscar las respuestas en algún lugar en la «interfaz» entre la HCI poscognitivista, la filosofía de la técnica, la teoría de los nuevos medios, la sociología contemporánea de la técnica y el diseño, todos los cuales podrían contribuir a un nuevo «arte liberal de la cultura tecnológica»11 integrador.

HCI poscognitivista: ver la interfaz como relación sociotécnica — mi trabajo de fin de máster (Universidad Carolina, 2018) en 20 partes:

  • Parte 1: Prefacio e introducción — la estás leyendo
  • Parte 2: El mundo contemporáneo de la información como problema para la HCI
  • Parte 3: Los primeros pioneros de la HCI: Bush, Licklider, SAGE y Engelbart
  • Parte 4: Breve historia y teoría de la interacción: interacciones eléctricas, simbólicas y textuales — sale el 8 de octubre de 2026
  • Parte 5: Interacción gráfica, interfaz cultural e interacción encarnada — sale el 11 de octubre de 2026
  • Parte 6: Breve historia convencional de la HCI y olas paradigmáticas — sale el 14 de octubre de 2026
  • Parte 7: Cognitivismo y cognición en la HCI — sale el 17 de octubre de 2026
  • Parte 8: La crítica del cognitivismo: Norman, Dreyfus, Winograd y Flores, Suchman — sale el 20 de octubre de 2026
  • Parte 9: Teorías poscognitivistas de la HCI y Edmund Husserl — sale el 23 de octubre de 2026
  • Parte 10: Martin Heidegger y el análisis de la herramienta — sale el 26 de octubre de 2026
  • Parte 11: Signo, hermenéutica y metafísica de la presencia — sale el 29 de octubre de 2026
  • Parte 12: La posfenomenología y el análisis de las relaciones humano-tecnología según Ihde — sale el 1 de noviembre de 2026
  • Parte 13: Las relaciones de cíborg y de inmersión de Verbeek, conceptos clave de la posfenomenología — sale el 4 de noviembre de 2026
  • Parte 14: Cognición extendida — sale el 7 de noviembre de 2026
  • Parte 15: Cognición distribuida — sale el 10 de noviembre de 2026
  • Parte 16: La tecnología en la teoría de los nuevos medios y la convergencia mediática — sale el 13 de noviembre de 2026
  • Parte 17: El Mundo de los Medios — sale el 16 de noviembre de 2026
  • Parte 18: Computación a escala planetaria, The Stack y la interfaz — sale el 19 de noviembre de 2026
  • Parte 19: La interfaz como relación sociotécnica — sale el 22 de noviembre de 2026
  • Parte 20: Conclusión — sale el 25 de noviembre de 2026

Notas

11 notas
  1. 1↑

    Citado en: ŽÁČKOVÁ, Eva, 2015. K čemu konvergují nové technologie?. Plzeň: Západočeská univerzita v Plzni. ISBN 978-80-261-0574-9. En español: «No se puede cambiar el mundo sin cambiarse a uno mismo».

  2. 2↑

    Citado en: DOURISH, Paul, 2004. Where the action is: the foundations of embodied interaction. Cambridge, Massachusetts: The MIT Press. ISBN 978-0-262-04196-6.

  3. 3↑

    ROUSSEL, Nicholas, 2014. Looking back: a very brief history of HCI. Disponible también en: http://direction.bordeaux.inria.fr/~roussel/publications/2014-looking-back.pdf

  4. 4↑

    SUDJIC, Deyan, 2016. B jako Bauhaus: moderní svět od A-Z. Traducido por Radka KNOTKOVÁ, traducido por Lukáš NOVÁK. Zlín: Kniha Zlin. Tema (Kniha Zlin). ISBN 978-80-7473-322-2, p. 320. En español: «El tecnócrata intransigente Buckminster Fuller hacía ascos a ese tipo de funcionalismo que se limitaba al aspecto de los grifos de cocina y no mostraba el menor interés por las tuberías de las que dependía la distribución del agua».

  5. 5↑

    NĚMEČKOVÁ, Lenka, 2010. Rozvoj problematiky HCI (Human-Computer Interaction) na UISK FF UK (ZPRÁVA) ČLOVĚK – Časopis pro humanitní a společenské vědy č. 18 (15.4.2010)

  6. 6↑

    CARROLL, John M., ed., 2003. HCI Models, Theories, and Frameworks Toward a Multidisciplinary Science. Burlington: Elsevier. ISBN 978-008-0491-417.

  7. 7↑

    TURNER, Phil., 2016. HCI redux: the promise of post-cognitive interaction. ISBN 9783319422336.

  8. 8↑

    En el original checo prefiero el término inglés «interface» al checo rozhraní, porque su etimología y su neutralidad se ajustan mejor a las necesidades de este trabajo. En la mayoría de los casos, con el término «interface» no me refiero a la interfaz gráfica de usuario, sino a un punto o lugar general de contacto para la interacción con la tecnología. A lo largo del trabajo, sin embargo, iré desarrollando y redefiniendo poco a poco también esta concepción de «interface». En esta traducción escribo «interfaz».

  9. 9↑

    Soy consciente de lo poco modesto que puede parecer introducir nuevos términos en un trabajo de fin de máster. Quiero subrayar, sin embargo, que se trata solo de denominaciones auxiliares de ciertos conceptos que, de otro modo, tendría que repetir constantemente. En el espíritu de este trabajo puedo decir que las palabras son «interfaces» hacia profundidades mucho más complejas del pensamiento, y que corresponde a quien introduce palabras nuevas procurar que extiendan nuestra capacidad de pensar en lugar de reducirla. Dejo en manos del lector juzgar cómo he cumplido esta tarea.

  10. 10↑

    BREJCHA, Jan, 2005. Towards a Philosophy of Interaction Design. In: Post-media Theory [en línea]. [consulta: 2017-11-26]. ISSN 1803–4055.

  11. 11↑

    BUCHANAN, Richard, 1992. Wicked Problems in Design Thinking. Design Issues. Vol. 8. The MIT Press, Spring, 1992(No. 2), 5-21. Disponible también en: http://www.jstor.org/stable/1511637

Bibliografía

9 fuentes
  • BREJCHA, Jan, 2005. Towards a Philosophy of Interaction Design. In: Post-media Theory [en línea]. [consulta: 2017-11-26]. ISSN 1803–4055.
  • BUCHANAN, Richard, 1992. Wicked Problems in Design Thinking. Design Issues. Vol. 8. The MIT Press, Spring, 1992(No. 2), 5-21. Disponible también en: http://www.jstor.org/stable/1511637
  • CARROLL, John M., ed., 2003. HCI Models, Theories, and Frameworks Toward a Multidisciplinary Science. Burlington: Elsevier. ISBN 978-008-0491-417.
  • DOURISH, Paul, 2004. Where the action is: the foundations of embodied interaction. Cambridge, Massachusetts: The MIT Press. ISBN 978-0-262-04196-6.
  • NĚMEČKOVÁ, Lenka, 2010. Rozvoj problematiky HCI (Human-Computer Interaction) na UISK FF UK (ZPRÁVA) ČLOVĚK – Časopis pro humanitní a společenské vědy č. 18 (15.4.2010)
  • ROUSSEL, Nicholas, 2014. Looking back: a very brief history of HCI. Disponible también en: http://direction.bordeaux.inria.fr/~roussel/publications/2014-looking-back.pdf
  • SUDJIC, Deyan, 2016. B jako Bauhaus: moderní svět od A-Z. Traducido por Radka KNOTKOVÁ, traducido por Lukáš NOVÁK. Zlín: Kniha Zlin. Tema (Kniha Zlin). ISBN 978-80-7473-322-2.
  • TURNER, Phil., 2016. HCI redux: the promise of post-cognitive interaction. ISBN 9783319422336.
  • ŽÁČKOVÁ, Eva, 2015. K čemu konvergují nové technologie?. Plzeň: Západočeská univerzita v Plzni. ISBN 978-80-261-0574-9.