Esta primavera recibí de mi universidad en Pilsen la alegre noticia de que me habían aprobado una propuesta de proyecto financiado. En concreto, se me concedió una beca de dos años para empezar a «evangelizar», en el contexto checo y eslovaco, una nueva corriente de filosofar sobre las tecnologías llamada posfenomenología. Ya por el prefijo «pos» se ve que se trata de una corriente que de algún modo continúa la fenomenología.
Mientras que en Husserl buscaríamos una filosofía de la tecnología solo de forma indirecta y entre líneas de su comentario sobre el telescopio de Galileo, en su discípulo Heidegger encontramos, como es lógico, el texto La pregunta por la técnica, que intenta explícitamente lidiar con las tecnologías desde la filosofía. Heidegger, sin embargo, no se interesa por las tecnologías concretas; en su lugar propone un análisis de la Tecnología con «T» mayúscula. En su concepción, la tecnología es una fuerza monolítica, abstracta y omnímoda que obliga al ser humano a percibir el mundo solo como una reserva de energía: por culpa de la tecnología, el mundo y la naturaleza se vuelven útiles solo cuando el ser humano puede encasillarlos, con su intelecto calculador, en forma de energía aprovechable para las necesidades de la tecnología.
El análisis posfenomenológico rechaza la visión de Heidegger de las tecnologías, en la que las tecnologías concretas y su ser real y cotidiano quedan reducidos a una única fuerza abstracta y omnímoda. Para los conocedores de la fenomenología y los interesados en ella, puedo mencionar que, desde mi punto de vista, Husserl y Heidegger hacen con la tecnología una reducción y un corte con el mundo real muy parecidos a los que el propio Husserl criticó en su obra La crisis de las ciencias europeas, la reducción que en la primera mitad del siglo XX practicaban la ciencia de entonces y una filosofía de la ciencia influida por el positivismo. A diferencia de la llamada «fenomenología clásica» de Husserl, Heidegger y Merleau-Ponty, la posfenomenología sitúa las tecnologías y la cultura material en el centro de su interés y estudia tecnologías concretas y existentes.
En la posfenomenología tal como la fundó el filósofo estadounidense Don Ihde encontramos, junto a la fenomenología, una influencia muy fuerte de otras dos corrientes intelectuales. Con su prefijo «pos», la posfenomenología sugiere también cierta afinidad con el posmodernismo, pues es programáticamente antiesencialista y anticartesiana, rechaza la escisión entre sujeto y objeto, el ego trascendental de Husserl y su mirada «desde ninguna parte» y, por último, aunque no menos importante, aplica una ontología relacional como piedras angulares de su orientación investigadora y de su análisis de las tecnologías. Al mismo tiempo, se inspira en los campos surgidos en los años ochenta, los Science and Technology Studies (STS) y la tecnociencia (Technoscience), que aportan a la posfenomenología una orientación empírica inusual para una corriente filosófica: mediante investigaciones empíricas y estudios de caso, los posfenomenólogos, encabezados por Don Ihde, Peter-Paul Verbeek, Robert Rosenberg y Evan Selinger, estudian los efectos e influencias reales de la materialidad de los distintos artefactos tecnológicos existentes en la percepción y el pensamiento humanos, y lo hacen mediante un estudio riguroso del papel que desempeñan las tecnologías al mediar y coconstituir la relación intencional del ser humano con el mundo a través de artefactos materiales. A Peter-Paul Verbeek le gusta resumir el papel de la investigación empírica para el filosofar posfenomenológico sobre las tecnologías con el eslogan de que se trata de una «philosophy of technology», pero también de una «philosophy from technology».
Si alguien concluyera de esta descripción que la posfenomenología podría beneficiarse de un contacto más estrecho con la teoría de los (nuevos) medios de Harold Innis, Marshall McLuhan y sus seguidores, no puedo sino estar de acuerdo. Al fin y al cabo, el experto belga en la teoría de los medios de McLuhan, Yoni Van Den Eede, es editor de dos volúmenes colectivos, a mi juicio fundamentales, en los que se produce una interacción importante precisamente entre estas dos corrientes de pensamiento. Y desde luego no creo que sean los primeros ni los últimos volúmenes interdisciplinares en la frontera entre la teoría de los medios y la posfenomenología.
Con esto vuelvo al tema de la conferencia. El 19 de noviembre tendrá lugar, en el Departamento de Filosofía de la Facultad de Letras de la Universidad de Bohemia Occidental en Pilsen, la ya mencionada primera conferencia sobre el tema de la posfenomenología. Se trata de una conferencia de estudiantes y damos la bienvenida principalmente a estudiantes de programas de máster y doctorado, pero nos alegrará que también presenten ponencias en la conferencia académicos experimentados a los que les gustaría compartir sus ideas con colegas más jóvenes.
Llamé a la conferencia Posfenomenología, mente y medios, con lo que quise sugerir que, aunque el tema principal es la posfenomenología, también son bienvenidos otros temas de la filosofía de la mente y de la teoría de los medios, siempre que intenten reflexionar sobre la relación entre el ser humano, el pensamiento y la tecnología (para McLuhan todas las tecnologías son medios). Al mismo tiempo, con ese nombre sugiero que, al tratarse de la primera conferencia posfenomenológica en nuestro país, no cuento con que en suelo checoslovaco haya muchos posfenomenólogos de pura cepa. Naturalmente, si hay alguna corriente filosófica de la que podamos decir que está «en casa» en la República Checa, será, de forma relativamente poco controvertida, precisamente la fenomenología. Pero la posfenomenología rechaza el ego trascendental de Husserl y casi toda la filosofía de la técnica de Heidegger, así que a mí mismo me interesa saber si los fenomenólogos y las fenomenólogas «clásicos» sabrán lidiar con la posfenomenología. También por eso daremos sin duda la bienvenida en la conferencia a expertos experimentados en fenomenología que nos ofrezcan su opinión, por breve o crítica que sea, sobre el desarrollo presente y futuro del pensamiento posfenomenológico sobre las tecnologías.
Lugar y fecha:
19 de noviembre de 2020
10:00, aula SP319
KFI FF ZČU
enviad los resúmenes a abstrakty@postfenomenologie.cz
web de la conferencia www.postfenomenologie.cz
